empleos verdes

A MALOS TIEMPOS, EMPLEOS VERDES.

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Se habla de falta de empleo, crisis económica y social, pero no nos engañemos, la crisis que estamos viviendo es a nivel global, y por ello, no es menos importante la crisis ambiental, y a rasgos generales, la sostenibilidad. El Informe socio-económico Brundtland (elaborado para la ONU), la sostenibilidad consiste en “satisfacer las necesidades de la actual generación sin sacrificar la capacidad de futuras generaciones de satisfacer sus propias necesidades”; pero la realidad es, que vivimos en una sociedad en la que producimos y consumimos más de lo necesario, lo que según Jorge Richman, experto en el debate político ecológico, significa que “el dinero no se invierte productivamente, ni en mejorar la vida de las personas”.

Asimismo, ¿y si la perspectiva sostenible fuera la manera de solventar los bretes que nos atañen? Para Richman el trabajo es el nexo entre la sociedad y la naturaleza: “Si modificamos la naturaleza, modificamos la sociedad y nos cambiamos a nosotros mismos a través del trabajo”. Dicho esto, tal vez una buena apuesta fueran los llamados “empleos verdes”, tema candente en la cumbre de Rio+20 de este año que llama al debate:  ¿Supondrían una alternativa real a la crisis o por el contrario, nos acarrearían más gastos que beneficios? Empecemos por el principio:

  • ¿QUÉ ES UN EMPLEO VERDE?
  • Son empleos que contribuyen a reducir el impacto medioambiental de las empresas hasta niveles sostenibles.
  • Pueden abarcar una gran variedad de perfiles pero los hay de 3 tipos: Los de nueva creación (derivados de nuevas tecnologías), los de sectores tradicionales (en crecimiento como consecuencia de los nuevos productos) y los ya existentes, evolucionando progresivamente  para contribuir a la sostenibilidad (donde se incluirían: Instaladores de calefacciones, fabricantes de bicicletas y obreros de la construcción).
  • ¿GASTO O BENEFICIO?
  • La sostenibilidad añade valor, pero el temor de la sociedad es que también incrementa el precio. Maggi (Sustainable Reference), es Ingeniero Civil y asesora a empresas para que construyan realizando el menor impacto medioambiental posible. Según  nos cuenta el coste de la construcción sostenible aumenta un mínimo de 2% o 3% en comparación con un edificio convencional. En su opinión, estos porcentajes se pueden reducir si se trabaja desde la fase del diseño y aunque en el proceso hay que tener en cuenta muchos factores y suponga un extra en dinero y esfuerzo, “a largo plazo se ve amortizado en sostenibilidad”, luego en el beneficio de todos.
  • EL SALTO AL VERDE
  • Pero, ¿cuándo empezaría a hacerse realidad esta transición del empleo ordinario al verde? Para empezar, y como base, sería interesante integrar la educación ecológica en los estudios académicos para conseguir así conciencia social y, posteriormente, la reorientación laboral deseada. Según la europarlamentaria alemana de los Verdes, Elizabeth Schroedter, “con un compromiso político claro podríamos empezar inmediatamente“. Para el  experto Jorge Richman,“son las actividades más ecológicas las que más empleo generan”, y lo cierto es que, este tipo de trabajo ha aumentado un 235% en los últimos 10 años.

En España, a pesar de la crisis, ya hay 100.000 puestos con vistas a llegar a los 200.000 en 2020. La viabilidad de estos empleos esta constatada para toda la fuerza de trabajo: Desde la peluquería del barrio hasta el ingeniero más cualificado pueden trabajar en verde ya que, como bien afirman los expertos, la mayoría de los trabajos son potencialmente verdes. Por suerte los políticos buscan cada vez más, un camino sostenible. Si a esto le añadimos que, en una situación como la actual, las estadísticas demuestran que los  incipientes empleos verdes, son los únicos que parecen mirar al futuro con optimismo, queda demostrado que la ecología nunca estuvo reñida con del desarrollo económico y que en estos tiempos oscuros, aún se vislumbra un verde de esperanza.